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Semana de la 8 a la 11 Adiós Asia

mayo 20, 2019

Por fin vamos a ponernos al día de lo que hemos vivido estas ultimas 4 semanas justo después de marcharnos de Da Nang.

en tren a hanoi

A partir de ahí el siguiente mes nos lo pasamos encerrados trabajando para esa persona, por lo que no pudimos salir a hacer turismo y apenas nos quedaba tiempo para nosotros y nuestros proyectos, es por eso que habíamos dejado de escribir aquí en nuestro blog.

Finalmente el trabajo con esa persona se acabó y con ello también nuestra visa para permanecer en Vietnam, así que teníamos que elegir nuestro siguiente destino, se nos ocurrió que queríamos ir a Tailandia y fuimos a pedir mi visa ya que pretendiamos estar sólo un mes y Carlos por ser ciudadano español no necesesita una.

Cambio de país

paseando por hanoi

Fuimos a la embajada de Tailandia en Vietnam y la mujer que nos atendió fue bastante desagradable, me preguntó que si yo era Colombiana, por qué no la había pedido en Colombia, le explicamos que lo que pasaba era que vivía en España y lo que me contestó fue que por qué no la había hecho allí, y de mala gana me dio los papeles que tenía que rellenar.

Con mucha rabia nos fuimos de ahí y decidimos cambiar de país a otro que no pidieran visa o que fuese más fácil de conseguirla, como por ejemplo una on arrival, es entonces cuando compramos los billetes para Camboya, y salimos unos días después.

Llegamos a camboya y como no llevabamos dinero en efectivo para pagar la visa fuimos a un cajero dentro del aeropuerto para retirar dinero, y se nos acercó creemos que era un militar porque iba con uniforme y tenía insignias, nos pregunto si teniamos algún problema antes de empezar a retirar el dinero y obviamente le dijimos que no, hasta que el cajero no nos sacó el dinero y nos dió el tiquet como que si hubiera hecho la operación.

monumentos en hanoi

Estafa en Camboya

Entonces nos acercamos a aquel hombre y le dijimos que ahora si que teniamos un problema porque el cajero no nos habia dado el dinero para pagar la visa, le preguntamos que teníamos que hacer y lo que hizo fue sacar dinero de su billetera y llevarse los papeles que casi no habiamos terminado de rellenar.

Cuando regreso, llegó con la visa puesta en nuestros pasaportes y todo hecho, nos llevó a recoger las maletas y de camino a la calle se guardó nuestros pasaportes y nos preguntó que cuanto le ibamos a pagar a él, que eran 60 dólares por las dos visas pero que le teniamos que pagar algo a él, nos quedamos muy sorprendidos y le dijimos que 20 dólares y lo que nos contestó fue que le teníamos que pagar 40 dólares o que nos teníamos que regresar a dentro.

No tuvimos más remedio que aceptar, retirar el dinero del cajero de la calle y pagarle a aquel hombre los 100 dólares que le estábamos debiendo y coger un taxi hacia el hotel que teniamos reservado.

Hotel de lujo en Camboya

desayuno en camboya

Llegamos al hotel, era precioso, campestre y con piscina, en la recepción mientras nos tomaban los datos nos dieron una copa de un batido delicioso y luego nos llevaron a nuestra habitación, era muy bonita como de telenovela.

Lastimosamente los días que estuvimos allí, llovió mucho y no pudimos disfrutar de la piscina, eso y que Carlos no se encontraba bien, estuvimos en la habitación encerrados y nos traían unos desayunos de ensueño.

Al final viendo que no estábamos bien allí y que ya nos hacía falta la comida casera y a mí sobre todo mi familia, decidimos locamente viajar a Colombia mi tierra, cogimos los billetes y emprendimos el viaje, eran 42 horas de viaje, 4 vuelos y 3 esperas en los aeropuertos.

Largo viaje con destino final Marsella

taxi en camboya

Salimos de Camboya hacía china, esperamos 7 horas y embarcamos hacía San Francisco California, allí tuvimos un inconveniente y a pesar de que eran 6 horas de espera casi perdemos el vuelo hacía Panamá, llegamos allí y la escala fue de 5 horas hasta que por fin nos subimos al avión que nos traería a casa.

Llegamos a Pereira y allí estaba mi mami con mi hermanita esperándonos con los brazos abiertos y con lágrimas en los ojos, nos saludamos cálidamente, nos tomamos unas pastillas anti-mareo y nos montamos en el carro (coche) del esposo de mi prima y nos fuimos para mi pueblo.

Las pastillas anti-mareo nos las tomamos porque la carretera que lleva de la ciudad al pueblo tiene que rodear muchas montañas, lo que hace que tenga muchas curvas.

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