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Semana 4 – No todo es bonito en Vietnam (Peli de miedo)

marzo 25, 2019

hospital

Llevaba un par de días sintiendome mal y el martes por la noche, nos dió un poco de miedo,  ya no aguanté más y decidimos ir al médico, pero nos teníamos que poner en contacto con mi seguro de salud de España ya que me cubre estando fuera por 3 meses.

Hablamos con alguien de Barcelona que nos hiciera la llamada ya que desde mi telefóno aquí fue imposible, nos dijeron que nos enviarían un mail, con todas los pasos a seguir para poder ir a la clínica.

Carlos estaba demasiado preocupado y me dijo que nos fueramos deprisa y si hacía falta pagaríamos por adelantado, ya que nuestro seguro nos tendría que regresar el dinero.

Hospital general en Da Nang

hospitals

Vale, pues por suerte a 500 metros de nuestro hotel estaba el hospital general, nos dirigíamos hacia allí pero era muy complicado encontrarlo, no esta bien señalizado y todo está como muy oscuro, muy raro todo, al final encontramos la supuesta entrada, que no era esa en verdad, pero bueno.

Era muy raro porque entramos por el parking de motos (o gui xe como se dice en vietnamita) y veíamos el edificio bastante deteriorado, en otras palabras descuidado y cayéndose a trozos, al final llegamos a un sitio que parecía la recepción y como no! la chica no hablaba inglés.

Así que despertó a otra que rarírsimamente estaba durmiendo en una especie de camilla improvisada, y hasta con una mosquitera (toldillo para los zancudos), de muy mala gana (claro está, porque la despertamos) nos indicó hacia dónde teníamos que ir.

Pasillo hacia lo desconocido

ensaladas ricas

Fuimos hasta el final del pasillo y vimos una puerta grande, como las que se ven el las películas, con una ventanilla de cristal, no sabíamos exactamente que teníamos que hacer, le preguntamos a una chica que estaba ahí en la sala de espera y nos dijo que teníamos que entrar por esa puerta.

Me parecía muy extraño que no hubiese ni un mostrador o recepción para entrar a urgencias, pero bueno, me acerqué a mirar por aquella ventanilla y de repente se abrió esa puerta delante nuestro, me pegué un susto tremendo, porque como sabemos, en nuestros países siempre hay una puerta como aquella que no se está permitido cruzar.

Lo que vieron mis ojos fue horrible, me tiré para atrás para salir corriendo del miedo y me choqué con Carlos, él aún no había visto aquello y me llamaba para que entrasemos, yo le decía que no, hasta que él miró y lo entendió.

Salimos de allí sin palabras y yo creo que yo estaba pálida y mi respiración acelerada, ahora sí les cuento pues que fue lo que vimos, cuando aquella puerta se abrió vi que era una sala muy grande y habían camillas con personas heridas y enfermas por todos lados.

Peor el remedio que la enfermedad, la peli de miedo empieza

ensaladas nutritivas

Lo primero que vi fue a un hombre con una herida en la cara, había una mujer que no se le veía lo que le pasaba pero tenía mucha cara de dolor, Carlos dice haber visto a otro hombre que le estaban cosiendo la rodilla, vimos todo eso en tan sólo 20 segundos de observación.

Todo eso se veía muy antihigiénico, insalubre o como lo quieran llamar, yo creo que hubiese salido de allí peor de lo que iba, no había ningún tipo de privacidad, de separación entre paciente y paciente, cada uno estaba con su acompañante y todo estaban por ahí en el medio, mirando a otros y tal.

Es increíble, por eso empecé diciendo que era como una peli de terror es que es con lo único que se me ocurre compararlo para que se hagan una idea.

Y detrás de todo aquello estaba el mostrador, el que normalmente está fuera y que es donde piden la identificación y todo el papeleo.

Cuando nos estabamos yendo vimos cual era la salida para las personas (recordar que entramos por el parking) y por el pasillo vimos dos personas más durmiendo de la misma manera en que estaba durmiendo la recepcionista de antes (camilla, toldillo y manta).

Al final nos fuimos al hotel a esperar que fuera mi seguro quien gestionara todo para ir a la clínica, efectivamente al cabo de un rato nos enviaron un mail con toda la info del lugar y nos dispusimos a ir para allí con un taxi, puesto que eran las 12 de la noche.

ensaladas de verduras

Llegamos a la clínica, tardaron un poco en atendernos porque no habíamos entendido bien el mail y con las prisas no enviamos la confirmación de que iríamos, entonces mientras la recepcionista se comunicaba con mi seguro teniamos que esperar, además que la doctora tampoco estaba.

Vino la doctora me examinó y me hizo unas pruebas, así que tambíen tuvo que venir el chico del laboratorio, esperamos un poco para los resultados y ya estaba todo, la verdad que ese sitio era como el día y noche en comparación con el hospital.

En la clínica estaba yo sola de paciente, pero a parte de eso se veían adecuadas las instalaciones, limpias y un consultorio para mi solita jejejeje (vamos, lo normal, lo que ya conocemos), incluso allí mismo antes de irnos, me dieron las medicinas para el tratamiento y hasta nos llamaron un taxi para regresar al hotel.

Los siguientes días estuvimos un poco con el trauma de lo que habíamos visto, por lo menos cuando veía pasar una ambulancia me estremecía pensar como iba a ser atendida la persona que íba ahí dentro.

Lejos del miedo, la semana fue tranquila

children

Hemos estado trabajando mucho y hemos encontrado un proyecto muy interesante que estamos empezando con toda la ilusión y la confianza, ya saben que somos unas mentes inquietas, siempre buscando cosas que hacer, como si no tuvieramos suficientes ya!

El sábado fuimos a trabajar a la  oficina por la mañana y decidimos irnos al medio día para retomar un proyecto que teníamos empezado y que por cosas y mucho trabajo, habíamos dejado un poco de lado,

Ibamos para la bahía y de camino nos encontramos un restaurante extranjero, decidimos entrar y probar la comida ya que es muy dificil encontrar un sitio que no sea 100% vietnamita, nos pedimos un par de ensaladas y como verás en la foto estoy encantada.

Ya en la bahía nos pusimos a grabar unos vídeos para nuestro canal de empresa de Youtube y luego regresamos al hotel para la edición, pero Carlos se dio cuenta de que no se le daba muy bien lo de grabar, decidimos cambiar la estrategia y comprar una herramienta para hacerlo.

El domingo, que siempre descansamos y hacemos algo, ir a la playa o ir a dar un paseo, menos mal que nos quedamos en el hotel todo el día, porque si hubiesemos tenido algun plan para salir o algo, se nos hubiera estropeado, porque el domingo llovió todo el día, nos costó hasta salir a comer.

En fin pasamos el fin de semana trabajando en dos proyectos, por supesto nos ibamos colaborando como siempre, somos un equipo 🤜🤛.

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